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Lunes 13 de febrero de 2017 •11:30

Para festejarlo que mejor que en el Jardín Botánico, uno de los parques más emblematicos de la ciudad de Buenos Aires.

 

Foto botanico adaptada
 
La semana pasada los vecinos de la Ciudad votaron qué lugar elegirían para festejar el Día de los Enamorados y el Jardín Botánico fue el ganador. Contestando la encuesta también participaban por una cena. “Yo estoy participando, espero tener suerte, porque este año cumplimos 20 años de casados” (Sol Lunita); “Estaría bueno ganar, ya que cumplimos 7 años de casados con mi marido y esperando a nuestra primera hija para fin de mes. Qué romántico, en el Jardín Botánico, una cena” (Evelyn Agüero); “Me gustaría mucho ganar. Iré con… la vida, ¿o una debe vivir enamorada de una pareja?. ¿No puedo estar enamorada de la vida? Si el amor es recíproco” (María Cristina Tellería); “Parcipando. Qué bueno que hagan estos sorteos para salir de la rutina y pasar una noche en el botánico, un hermoso lugar de Buenos Aires” (María Pía Bressy); “Completados los datos. Fuimos hace dos semanas y está más lindo que nunca” (Diana Rolandi).
 
Foto bota
 
“No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes ah, pero las parejas que huyen al Botánico, ya desciendan de un taxi o bajen de una nube hablan por lo común de temas importantes y se miran fanáticamente a los ojos como si el amor fuera un brevísimo túnel y ellos se contemplaran por dentro de ese amor” (el fragmento es de Mario Benedetti y está en “A la izquierda del roble”). A lo largo de siglos de existencia, los jardines botánicos de todo el mundo han sido y son inspiración de poetas y narradores, fotógrafos y cineastas, pintores y músicos. En Buenos Aires, bajo las copas entrelazadas de sus árboles que apenas dejan asomar el cielo y sobre los senderos zigzagueantes que recorren el bosque y la pradera, muchos encuentran las palabras y los colores necesarios para dar forma al arte y describir su belleza.
 
Foto niña
 
“No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico es un parque dormido en el que uno puede sentirse árbol o prójimo siempre y cuando se cumpla un requisito previo. Que la ciudad exista tranquilamente lejos” (sigue Benedetti). Es que no sólo se trata de cuidar la naturaleza y sostener la biodiversidad en las adversas condiciones urbanas sino también de recibir entre sus plantas a cientos, miles de niños cada año, que lo recorren con sus ojos curiosos, siempre dispuestos a saber cómo hace una planta para flotar en el agua o cómo es tan alta y derecha una palmera centenaria. Pero también es el refugio y el escenario adecuado para las promesas de amor, las manos entrelazadas y la cercanía. Y para el Día de los Enamorados nuestro Jardín Botánico es un lugar único e irrepetible en la ciudad de todos y este año se ha convertido en el escenario elegido por los propios porteños para celebrar una noche de romanticismo, con música, bajo el negro tejido de millones de hojas, desde donde espían pájaros adormilados, escarabajos y hongos. “No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes” (sigue Benedetti). - Graciela Barreiro y los tantos que lo visitan me ayudaron con el texto-. Pásenla lindo. “Yo me quedo”.
 
Foto botanico 1
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires 

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