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Desde el 63 en Buenos Aires florecen.

Lunes 06 de febrero de 2017 •11:30

 

Foto palo palo

 

Speciosa….. hermoso en latín. Ceiba speciosa, uno de los árboles más bellos de nuestra flora nativa. Sus troncos gordos y cubiertos de espinas, sus hojas primaverales repletas de tintes bronceados, sus flores grandes y rosadas que aparecen en verano y atraviesan casi todo el otoño y sus frutos rellenos de algodón blanco (paina) le dan interés a lo largo del año. Y todo.
 
Foto palos 9 de julio
 
En la Avenida 9 de Julio, en el Jardín Botánico y en la mayoría de las plazas y parques de la Ciudad, los palos borrachos son amigos panzones que llenan de verde y flores el paisaje urbano. Originarios del norte húmedo de la Argentina y del sur del Brasil y el Paraguay, los palos borrachos siempre atraen la mirada de los turistas, que se sonríen cuando conocen el nombre común que les damos los porteños. Se popularizaron en la ciudad de Buenos Aires gracias a la plantación de la 9 de Julio que se hizo allá por 1963.
 
Foto con flores 1
 
Algunos vecinos hasta se animaron a plantarlos en sus veredas (como ocurrió en Paraguay y Anchorena), por la belleza de sus flores y la rapidez de su crecimiento, sin tener en cuenta lo agresivas que son sus raíces, capaces de romper pavimento, baldosas y cañerías en busca de humedad. Solamente adecuados para avenidas y espacios verdes, por su volumen adulto, lucen de maravillas al promediar la floración, entre febrero y marzo.
 
Foto con flores 2
 
 
Hay muchas leyendas sobre los palos borrachos. Una de la más bonita cuenta que en la panza del árbol vivía el dios de los peces, cuidando las provisiones de toda la aldea aborigen. Les proveía agua, peces y semillas, tal es así que no debían trabajar para obtenerlos, porque siempre tenían reservas en la madera del árbol. Hasta que un indiecito insaciable no pudo con la tentación y disparó una flecha contra la madera blanda, que se abrió como en flor en un profundo tajo. Por allí salieron una tras otra las semillas, los peces y el agua, que viajó a los bajos y formó los ríos y los humedales también. Y así los nativos tuvieron que aprender a pescar para poder comerlos.
 
Foto andubay bs as
 
Y dejando atrás la leyenda, fue Graciela Barreiro quién ideó esta nota, para dar una respuesta amena a los tantos que me preguntaban donde están ubicados los palos borrachos en la ciudad. Por la 9 de Julio (casi Independencia); o en grupo, en la misma 9 de Julio sobre los canteros. En el Jardín Botánico; en la Roberto Arlt, en la Plaza Urquiza ya en floración, junto a la escultura “Centauro Herido” de Antoine Bourdelle. O en la Plaza San Martín en Retiro, cuando llegue el momento que los palos borrachos muden sus flores por hojas.
 
Foto plaza san martin
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires 

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