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Miércoles 15 de marzo de 2017 • 09:56

Detrás de las obras hay personas.

 

Foto Margarita Barrientos 8
 
No hace falta ir a Los Piletones para conocerla. Porque Margarita es verbo no sustantivo. Margarita es también lo que hace. Es la fundadora de un comedor ubicado en Plumerillo 3995, en Villa Soldati, que le da de comer a diario a muchísimas personas. Es mucho lo que falta, pero en el mientras tanto “la necesidad no espera, hay que trabajar”, dice.
 
Foto comedor Los Piletones 1
 
Y yo hablo de ella más desde la admiración que por el hecho de haberla conocido. Nació el 12 de octubre de 1951 en una familia humilde en la provincia de Santiago del Estero, en un pueblo cercano a Añatuya. Su madre murió de Mal de Chagas, cuando ella era una niña. Existen diferentes versiones sobre los años posteriores, una versión indica que su padre los abandonó luego de este episodio y ella pasó por Buenos Aires, para radicarse después en Comodoro Rivadavia, donde se dedicó a las tareas domésticas. Mientras que otras versiones hablan de que viajó directamente de Añatuya a Comodoro. Yo simplemente me remito a lo que ella cuenta. Contrajo matrimonio con Isidro Antúnez y tuvieron 9 hijos propios y 3 adoptados. En 1996 se mudó al barrio Los Piletones, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. Allí comenzó con las tareas del comedor comunitario dando alimento a 15 personas, que irían aumentando hasta llegar a las 1200. En ese momento mantenían el comedor y su casa en base al cirujeo. Con posterioridad comenzaron a recibir donaciones de dinero y tickets para alimentos. Más tarde, se agregaron al comedor otras instalaciones, como la Guardería San Cayetano, el Centro de Salud Ángela Palmisano y un Centro de Día para abuelos. Y ahora una huerta hidroponía y una Casa de Medio Camino.
 

El jefe de Gobierno de la Ciudad, acompañó a Margarita en la inauguración de la huerta, y por entonces afirmó que el proyecto combinaba la iniciativa y el esfuerzo de los chicos que lo hacen con el apoyo de una empresa, el trabajo del Gobierno y de todo el barrio. En aquel momento le pidió a Margarita que esta tarea solidaria que hace se amplíe a toda la zona. La huerta surgió por el deseo personal de ella, de cultivar diferentes tipos de verduras, como así también pimientos, para abastecer al comedor, además de generar puestos de trabajo con salida laboral. “La huerta de hidroponía es muy importante para Los Piletones, el comedor, el refugio de medio camino, nuestros jardines y el hogar de abuelos”, dice, “Agradezco a la gente que hizo posible esto con su ayuda”. Con la creación del Centro de víctimas de violencia doméstica para las mujeres, se pensó también que quienes realicen su estadía en Los Piletones puedan tener una ocupación en una actividad de estas características. La violencia de género es un tema que nos preocupa mucho. Por eso, la Casa de Medio Camino María Sofía, le brinda alojamiento, asistencia integral y atención médica a mujeres víctimas de violencia de género. 
 

 
 Nuestro objetivo desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público es seguir integrando la zona sur, y este barrio en particular. Aunque parezca obvio decirlo, detrás de las obras hay personas, dije yo.  La obra se inscribe en un proyecto mayor de desarrollo de Espacios Públicos que incluye un Gimnasio y un Centro Cultural, dijo ella. Quise decir, con ella.
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires

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