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Martes 15 de febrero de 2017 •11:30

Este proyecto busca devolverle a la Pirámide lo que antes fue.

 

Foto piramide va
 
Esta pirámide, de 19 metros de altura, fue construida en 1811 para celebrar el primer aniversario de la Revolución de Mayo. Fue el primer monumento público y patrio después de la Revolución (hasta entonces las únicas representaciones eran las imágenes religiosas, no había monumentos ni estatuas). Originariamente estaba rodeada de cuatro esculturas alegóricas (la Mecánica, la Navegación, la Astronomía y la Geografía). Hoy, 10 restauradores trabajan a 18,76 metros de altura para recuperarla. No sólo a la pirámide, sino a las 4 esculturas que en la actualidad están ubicadas en la esquina de las calles Alsina y Defensa, que también formaban parte de la pirámide. Así que serán recolocadas para lograr el aspecto que tenía hace 105 años
 
Foto piramide 23
 
La Pirámide que está en restauración no tiene el aspecto de su original de 1811. Entonces era un obelisco de 13 metros, hecho de barro y ladrillo. Lo llamaron “Columna del 25 de Mayo” y su construcción se atribuye a Francisco Cañete. En 1857 tuvo su primera modificación: el arquitecto Prilidiano Pueyrredón la estiró hacia arriba y el escultor Joseph Dubourdie creó una Estatua de la Libertad (tal cual la llamaba), que fue instalada en la punta y otras cuatro en la base. Pero las figuras de abajo duraron poco. Hacia 1875, la Municipalidad recibió la donación de un conjunto de estatuas de mármol, que estaban en el techo de la sede central del Banco Provincia. Cuatro de ellas se pusieron en la Pirámide. 
 
Foto piramide 26
 
El último cambio que tuvo ocurrió en 1912 cuando el monumento fue trasladado más de 63 metros hasta su ubicación actual. La mudanza duró ocho días y se usó una plataforma sobre rieles para desplazarla. En las vísperas del centenario se organizó un concurso para construir un monumento más grande, que contuviese a la pirámide en su interior. Para lo que cambió su ubicación y durante el desplazamiento se retiraron las cuatro estatuas de la base. En el hueco que dejaron las esculturas hay cinceles, martillos y cepillos de escoba; cuenta Francisco Girelli, responsable de la investigación histórica del proyecto: “El gran monumento jamás se hizo y las esculturas nunca volvieron”. Este proyecto busca devolverle a la Pirámide lo que antes fue.
 
Foto piramide 30
 
Hoy la Pirámide dista mucho de esta última foto, está encerrada detrás de una media sombra. Una puerta blanca y discreta es la entrada a la restauración. Tablones de madera y andamios de metal la rodean. La sigue un chapón azul. 
 
Foto piramide 27
 
Y hasta ahí me acerqué con Ariel Iasge para saludar a los diez restauradores que trabajan en su recuperación: Marcelo Magadán, Marta Zaffora, Claudia Arbe, Inés Gómez, Tomás Martins, Branko Sejas, Casimiro Sejas, Ezequiel Andrada, Ruben Fernandez y Nazareno Guantay. El suelo ensucia los zapatos de tierra rastrillada de los que anduvimos por allí. Como cuando la foto era Pirámide, tierra y camino. La Pirámide de Mayo está en obra. Al costado se ven algunas piedras blancas y grises, rojizas y polvo; y un centenar de bolsas con escombros, de 105 años para ser más preciso.
 
Foto piramide 25
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires 

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