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Lunes 02 de enero de 2017 •11:30

Desde usar menos vasos descartables hasta bolsas y botellas de plástico.

 

Foto chica bolsas

 

Son esas historias que por cotidianas las pasamos por alto. Cosas que hacemos sin darnos cuenta en la oficina. Sin detenernos acaso a pensar. Todos los días veía como mis colaboradores, incluso yo mismo, nos acercábamos a las máquinas de café y retirábamos uno, utilizando siempre los vasos que provee la máquina, en lugar de llevar una taza o el nuestro, y reutilizarlo. Más tarde los tirábamos al tacho, ni siquiera al de plásticos, y sacábamos otro, y así. Lo mismo pasaba con las botellas de plástico. Los veía entrar con botellas de 600 de gaseosas o agua, las que no eran lavadas para ser recicladas después y las tiraban en los cestos también como basura. Al igual que las bolsas de plástico.
 
Para lo que intentamos encontrar una solución. En el primer caso, nos dimos a cada uno un vaso de plástico, hecho con material reciclable con la leyenda: “Reducir”, “Reutilizar”, “Reciclar”; que por supuesto puede ser reutilizado, una vez lavado si quieren, como único vaso. También quitamos los vasos de plástico de las máquinas y colocamos un mensaje en la ventanita donde se retira el café que dice: “Usá tu propia taza”. Y esto de a poco nos está mentalizando. En el segundo caso, durante un tiempo colocamos en el hall de entrada una máquina del tipo RVM (Reverse Vending Machine), la que recibe todo tipo de botellas de plástico de hasta 3 litros, las compacta y a cambio nos entrega puntos que pueden ser canjeados como premios en los comercios adheridos. Cada máquina recolecta por carga 800 envases. Cada dos cargas, en 15 máquinas es posible recolectar 24.000 envases por día, lo que equivale a 1600 envases en 1 máquina con 2 cargas diarias. En el tercer caso, y por cumplimiento de la Ley 3147, estamos fomentando el desarrollo de la producción de bolsas ecológicas, para lo que estamos promoviendo la sustitución de las bolsas de plásticos de las compras por bolsas de materiales reutilizables (ya entregamos 500.000 de manera gratuita en diversos centros de la Ciudad y queremos llegar al millón), que podrían emplearse en futuras compras, o bien llevar tu propia Ecobolsa al momento de la compra y así descartar o disminuir en lo posible el uso de plásticos. Sabemos que este tipo de bolsas contamina el agua, tapa sumideros y afecta la flora y la fauna.
 
Como reflexión quería agregar: que el concepto de las “3R” que colocamos como leyenda en los vasos que nos dimos, pretende cambiar nuestros hábitos de consumo. El objetivo final es generar un cambio cultural para lograr así una Ciudad más sustentable sostenible en el tiempo. Para lo que nos centramos en la reducción de residuos plásticos, con el fin de solventar uno de los grandes problemas ecológicos que actualmente tenemos. Es un camino posible más que claro. El de adoptar medidas concretas para reducir, reutilizar y reciclar su uso, aunque más no sea a través de historias, que se suceden a diario como éstas. En la oficina o en las casas. ¡Por favor, con menos plástico! Las bolsas de plástico consumen grandes cantidades de energía para su fabricación, están compuestas de sustancias derivadas del petróleo, que pueden tardar en degradarse más de medio siglo (en la Ciudad se consumen unas 1050 millones de bolsas por año, lo que permitiría dar 14 vueltas al mundo si se las une). Para pensar, no les parece.
 
 Foto feas
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires 

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