La ciudad
Viernes 24 de febrero de 2017 •10:30

De la primera iluminación de Buenos Aires a las luces Led. Eduardo Macchiavelli

 

Foto luces avenida 9 de julio
 
El título lo saqué de un aguafuerte de Roberto Arlt, que a su vez lo sacó de la película de Chaplin. Pero de lo que quiero ocuparme hoy es de la primera iluminación de la Ciudad, esa que surgió sin haber sido pensada para esa finalidad, me refiero a la “Compañía Primitiva de gas” de origen inglés, que proveía de gas a los barrios y que había instalado sus usinas en Retiro, y hacia 1856 ya tenía colocados 1071 faroles. La Compañía Primitiva de gas dejó de funcionar como tal y cedió el terreno ubicado en la estación Retiro, que se transformó en la Plaza Fuerza Aérea, en la que posteriormente se edificó la Torre Monumental (ex ingleses). La provisión de gas solo atendía el alumbrado de las calles y el exterior de algunos edificios principales del centro de la Ciudad, la galería de la Recova, el Cabildo, o bien el Departamento de Policía. El alumbrado por entonces fue a gas, el alumbrado eléctrico recién apareció a partir del 1900.
 
Buenos Aires paseo de Salta
 
En 1777 el primer alumbrado público lo establece el gobernador, luego virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, con velas de cabo a dos reales por puerta, desde la ex Plaza Mayor, hoy Plaza de Mayo, al bajo de las Catalinas, donde se levantaba la iglesia y el Monasterio de las Catalinas. Los primeros faroles eran angostos y largos, y tenían en el centro una vela cuyo humo ennegrecía los vidrios y daban una luz débil y mortecina. Pasado medio siglo la iluminación continuaba igual. En 1848 los faroles eran alimentados por aceite de semilla de nabo. Tres años más tarde y hasta el 25 de mayo de 1856 todo el sector céntrico se alumbraba con aceite de potro. En el mes de mayo de 1824 y como parte de los festejos patrios, el ingeniero inglés, Santiago Bevans, abuelo del presidente Carlos Pellegrini y constructor, fue contratado por Rivadavia, y logró alumbrar en la Plaza de la Victoria, la Casa de Policía, dos fuentes de agua y formar con caños de fusiles la frase: “Viva la patria”. El conjunto al decir del propio Bevans, constó de 350 luces. Por primera vez la Ciudad de Buenos Aires vio la iluminación de gas. Por un sencillo gasómetro ubicado a metros de la curia, casa de los Azcuénaga, hoy esquina Rivadavia y Reconquista, se lograba alumbrar la Pirámide de Mayo, que hoy casualmente estamos restaurando.
 
Foto luces 3
 
Como estamos reconvirtiendo el alumbrado de la Ciudad a Led, hecho que coloca a Buenos Aires como pionera de la iluminación eficiente en Latinoamérica. No hay otra ciudad en la región que haya encarado un recambio tan ambicioso de todo su parque eléctrico, lo que nos suma innumerables beneficios, debido a que las luz Led posee una vida útil 3 veces mayor que las de las luminarias convencionales, menor consumo, bajo costo de mantenimiento y un mayor poder lumínico, superando un ahorro de energía de hasta el 50%. Además ofrece una luz potente y focalizada, a diferencia de los globos convencionales que emiten una luz más difusa. Esto proporciona mayor seguridad.
 
Foto monitoreo
 
Como así también los controles inteligentes que se siguen a través del tablero de telegestión que las controla, permiten al Led cambiar dinámicamente la iluminación y adaptarse a las condiciones del ambiente. Hasta el momento hemos instalado 86.000 luminarias, esto incluye avenidas, calles, veredas y plazas, lo que representa un 69% del parque total de Alumbrado Público. En el 2018 tendremos toda la ciudad reconvertida a Led. Pero además de recambiar estamos incrementando en un 12% (15.000) las luminarias en algunas calles donde son necesarias. También tendremos acceso remoto a monumentos telegestionados, como la Pirámide de Mayo.Pensar que antes lo hizo Bevans. Pienso también en el final de la película de Chaplin, cuando levanta la vista y la reconoce, como al Obelisco, iluminada.
 
Foto luces 4
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires 

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