La ciudad
Domingo 18 de diciembre de 2016 •11:30

Historias detrás de sus muros que les quiero contar.

 

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El Palacio Hirsch, la Colorada de Palermo, el Otto Wulff, la Abadía y el Chalet del Obelisco son cinco de las fachadas de los edificios más emblemáticos de la Ciudad, pero también las cúpulas de la galería y mirador Güemes y del edificio Bencich, cuyas historias se nutren de riqueza cultural. De una inmigración constante a través de las épocas, como patrimonios históricos que hay que preservar.
 
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Edificio Otto Wulff: Belgrano y Perú
 
El Otto Wulff se encuentra en el barrio de Monserrat, en Belgrano y Perú, y pertenece al movimiento arquitectónico Jugendstil –una corriente del modernismo comparable con el art nouveau pero que se desarrolló en países germanos-. Fue inaugurado en la ciudad de Buenos Aires en 1914, aunque su piedra fundacional se colocó dos años antes. Conserva características de los estilos neogótico y renacentista, principalmente en los detalles de su fachada, en la que se destacan estatuas de cinco metros de altura. Aunque quizás lo más llamativo es su colección de animales. Hoy en día se encuentra en la lista de patrimonios protegidos por la Ciudad.
 
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El Palacio Hirsch: Conde y Juramento
 
El Palacio Hirsch en cambio es una mansión, que está emplazada en la esquina de Conde y Juramento y ocupa toda una manzana. Es un emblema de Belgrano R. Tiene 1.200 metros cuadrados cubiertos y fue construido en 1922. Es de estilo inglés de la época eduardiana, con inspiración francesa Luis XIII, y está rodeado de jardines austeros y muros bajos. Con los años se fue convirtiendo en un pequeño museo. Porque dentro de sus muros se encontraba una pinacoteca con 26 obras de arte –entre las que se destacan cuadros de Rembrandt y Rubens- que más tarde fueron donadas al Museo Nacional de Bellas Artes, para que todos las podamos apreciar.
 
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La Colorada de Palermo: Cabello y República Árabe Siria
 
La Colorada de Palermo personalmente es la que más me gusta. Fue bautizada de esta manera por el fuerte color de sus ladrillos a la vista, que convierten a este edificio ubicado en Cabello 3791 en uno de los más llamativos de la Ciudad. Con estilo inglés clásico, su superficie total es de 680 metros cuadrados y tiene 20 unidades. Una de las tantas curiosidades es que en ella se filmó la película Apartment Zero, de Martin Donovan, en 1988, protagonizada por el actor inglés ganador del Oscar Colin Firth.
 
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La Abadía de Belgrano: Luis María Campos y Gorostiaga
 
La Abadía de Belgrano volvió a abrir sus puertas en el 2015 después de décadas de clausura. El hoy Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos, ubicado en Luis María Campos y Gorostiaga, llegó luego de un extenso trabajo de restauración a ofrecerle al público una novedosa propuesta que incluye un centro de exhibiciones, y un espacio temático dedicado a conferencias, cursos, talleres, cine debates, foros y conciertos. El edificio empezó a construirse a principios del 1900. Primero se hizo la iglesia y después la Abadía. Lo monjes benedictinos lo habitaban mientras se hacía la construcción y, alrededor de 1970, sin haberse terminado la obra, se mudan a una localidad de Jáuregui en Luján, en busca de un lugar más tranquilo, ya que eran monjes de clausura.
 
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Galería y mirador Gúemes: pasaje peatonal interior que une las calles Florida y San Martín
 
El edificio Galería Güemes, junto a su mirador, es considerado uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires, con sus 87 metros de altura, medida que para la fecha de su inauguración, en 1915, era superior a la permitida. Su estilo italiano y sobriedad resalta junto a su abundante iluminación natural. Un dato muy particular es que este lugar no posee piso 13. Al subir en ascensor, no está contemplado, y si se recorren las escaleras tampoco figura el número en los pasillos. Desde su mirador se puede apreciar con precisión la cobertura del Río de la Plata.
 
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Edificio Bencich: Diagonal Norte y Florida
 
El edificio Bencich fue realizado por los hermanos Bencich, de origen austrohúngaro, en 1927, con sus ahorros. La característica más particular que posee es que es solo edificio con dos cúpulas, lo que rompe con los códigos de construcción. En la cúpula que está desvinculada funcionaban las oficinas de los hermanos. Más interesante es que ahora en ese lugar existen dos salas decoradas, cada una distinta de la otra, en donde la obra humana se completa con la de la naturaleza. Esto es precisamente porque se mantiene la cúpula en pie pero no se hacen grandes refacciones, creando una perfecta conjunción entre el pasado y el presente. Dichos espacios son empleados para realizar producciones audiovisuales. En uno de ellos se filmó una escena de la película Sin hijos.
 
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El chalet del Obelisco: Sarmiento 1113
 
Por último, el chalet del Obelisco es más antiguo que el Obelisco. En plena avenida 9 de Julio, en la cima del edificio ubicado en Sarmiento al 1113 se alza el chalet. Su estructura es simple: tiene dos pisos y un altillo. Su diseño estaba inspirado en el estilo Normando nacido en Francia que tanto se aprecia en la arquitectura marplatense. El techo fue realizado a dos aguas y con una marcada inclinación. Años más tarde, su creador Rafael Díaz, pudo observar bien de cerca la construcción del ahora icónico Obelisco de Buenos Aires en 1936 y la inauguración del primer tramo de la avenida 9 de Julio en 1937. Tenía la vista perfecta; una ventana hacia un Buenos Aires en evolución y en constante crecimiento; en su época de mayor esplendor, cuando todo parecía posible y el cielo era el límite.
 
 
Eduardo Macchiavelli Ministro de Ambiente y Espacio Público de la  Ciudad de Buenos Aires 

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